Bienvenida, bienvenido
Esta práctica es una invitación a crear un espacio seguro dentro de ti.
En el ritmo cotidiano, no siempre podemos controlar lo que sucede afuera: pendientes, cambios, conversaciones, noticias, decisiones o momentos de presión. Pero sí podemos aprender a reconocer qué nos ayuda a sentir más calma, estabilidad y sostén desde dentro.
En esta meditación guiada te acompaño a imaginar y sentir un espacio interno al que puedas volver cuando necesites respirar, descansar o recuperar claridad. No se trata de escapar de lo que estás viviendo, sino de darte unos minutos para que tu cuerpo pueda sentirse más acompañado.
Puedes realizar esta práctica sentada, recostada o en una postura cómoda. Permite que la visualización sea sencilla y toma solo aquello que se sienta adecuado para ti en este momento.
Recomendaciones para esta práctica
Te recomiendo hacerla en un lugar tranquilo, donde puedas estar sin interrupciones durante unos minutos.
Puede ser útil al inicio del día, antes de una situación que te genere tensión, después de una jornada intensa o cuando notes que necesitas volver a una sensación de mayor calma.
Si durante la práctica aparece distracción, incomodidad o dificultad para imaginar, no tienes que hacerlo perfecto. Puedes volver a la respiración, sentir el contacto del cuerpo con la silla o el suelo, y permitir que esa sensación sea suficiente.
Evita realizarla mientras manejas o haces alguna actividad que requiera tu atención completa.
Meditación para crear un espacio seguro
Para integrar
Al terminar, observa por un momento:
¿Qué me ayuda a sentir seguridad y calma dentro de mí?
Tal vez sea una respiración más lenta, una imagen, una sensación corporal, una palabra, una postura o simplemente recordar que puedes hacer una pausa antes de continuar.
Gracias por tu presencia,
Viridiana Sánchez
Nota:
Antes o después de practicar, también puedes consultar la Brújula Corporal, para reconocer cómo estás hoy y qué tipo de pausa puede acompañarte mejor.