Bienvenida, bienvenido
Esta práctica es una invitación a cultivar una sensación de seguridad y conexión dentro de ti.
En el día a día podemos sentirnos desconectados, acelerados o con la atención puesta en demasiadas cosas al mismo tiempo. A veces, antes de seguir avanzando, necesitamos hacer una pausa y recordarle al cuerpo que puede volver al presente.
En esta meditación guiada te acompaño a respirar, sentir tu cuerpo y reconocer aquello que te ayuda a recuperar estabilidad. La intención no es forzar una sensación de calma, sino abrir un espacio para que puedas volver a ti con más suavidad y presencia.
Puedes hacer esta práctica sentada, recostada o en una postura cómoda. Permite que sea un momento sencillo para conectar contigo y reconocer qué te sostiene hoy.
Recomendaciones para esta práctica
Te recomiendo hacerla en un lugar tranquilo, donde puedas estar unos minutos sin interrupciones.
Puede ser útil cuando te sientas dispersa o disperso, después de una conversación intensa, antes de una situación importante o cuando necesites recuperar una sensación de apoyo interno.
Si durante la práctica aparecen pensamientos, emociones o distracción, no necesitas bloquearlos. Solo vuelve poco a poco a tu respiración, al contacto de tu cuerpo con el lugar donde estás y a la sensación de estar aquí, en este momento.
Evita realizarla mientras manejas o haces alguna actividad que requiera tu atención completa.
Meditación para cultivar seguridad y conexión
Para integrar
Al terminar, observa por un momento:
¿Qué me ayuda a sentirme más presente, segura o seguro en este momento?
Tal vez sea respirar más lento, sentir tus pies en el suelo, recordar un lugar tranquilo, pedir apoyo, tomar una pausa o reconocer que no tienes que resolverlo todo de inmediato.
Gracias por tu presencia,
Viridiana Sánchez
✨Si quieres reconocer en qué estado interno te encuentras hoy, puedes explorar la Brújula Corporal, una guía sencilla para orientarte y elegir una pausa más adecuada para ti.